Mostrando entradas con la etiqueta CAPITAN POLAND. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CAPITAN POLAND. Mostrar todas las entradas

26 de octubre de 2007

Como para no salir corriendo

Un energúmeno cualquiera en un lugar cualquiera y mientas habla por teléfono le patea la cara a una niña y se queda tan ancho. Visto lo visto el tipo parecía más bien entrenado para, fusil en mano, irse de marine a la vieja Mesopotamia a matar infieles. La eterna guerra entre ricos y pobres no solo no mengua sino que al contrario se acrecienta y se recrudece en según que ámbitos. Porque ente los pobres los hay pobres, pobres y más pobres. Porque vistos los hechos y tras los ríos de tinta que ya han derramado en todos los periódicos del mundo, se observa que los "valores" del varón se limitan a su extrema agilidad para propinar patadas a las gentes indefensas, consciente y esto es lo verdaderamente grave, de que su fechoría quedará impune. Aunque gracias a la alta tecnología y a esa incómoda cámara que todo lo ve, 1984, el energúmeno se ha convertido por su obra y desgracia en una víctima de su propia miseria. Y a mí lo que me deja perplejo de todo esto es saber que la presencia de esa cámara delatora constata que el hecho en sí no es un hecho aislado, sino uno más de los muchos que se dan intramuros, en la sombra de la intimidad. Donde muchos machos dan rienda suelta a su miseria y convierten la convivencia en un infierno del que querer huir a muchas mujeres les cuesta la vida.

24 de octubre de 2007

La dignidad no tiene color


Me topé con él paseando por La Habana la primavera pasada. Al pasar a su lado se quedó mirándome como si yo fuera un bicho raro. Me di la vuelta y me sentí como quien sonríe a una chica con la que pretendes coquetear. Entonces le di los buenos días y supe al instante que aquellos ojos habían visto demasiado, quizá todo aquello que uno nunca llega a imaginar aunque esté a su alrededor y conviva con ello del mismo modo que se convive con una enfermedad aún no descubierta, un Alien, que lentamente destroza tus tejidos y sólo cuando la nave no puede virar y da muestras de que algo falla es demasiado tarde. Así es el cáncer y de ahí que cuando llega el diagnóstico ya está todo perdido.
Mientras observaba su rostro me preguntaba que había hecho yo para no ser como él. Pero sobre todo me preguntaba qué lugar me corresponde y por qué. Que he hecho yo para estar, que no ser, mejor que él. Nuestra lengua es muy clara con estos matices del ser o el estar. Y por qué la injusticia no puede disimular ni tan siquiera aún vistiendo bien. No obtuve respuesta ni la tengo ahora. Pero me queda el mal sabor de haber constatado que este jodido mundo es un juego cruel en el que se trata, cada vez con más ahínco, de usurpar ese espacio de nadie que todo el mundo considera suyo.

23 de octubre de 2007

Más allá no hay nada

Debe ser cosa del campo visual. Todo aquello que no puedo ver para mí no existe: sólo es un dibujo abstracto en mi imaginación, un algo incoloro y difuso. Sin embargo la luna ilumina por igual los dos lados del orbe pero a diferentes horas, y más allá está el otro lado del mundo, que duerme mientras tú trabajas y se emborracha durante tus sueños. Y perseguir ese algo detrás de la niebla azulada de la noche sólo es un sueño más. Un tránsito hacia otro sueño, hacia otro día que sólo de ti depende; quede atrapado como un instante infinito.
Y con esto sólo quiero llegar a este lugar eterno, al reino de la palabra, donde el calor de los amigos estimula los sueños. Y vengo para quedarme.